En nuestra vida cotidiana, nos encontramos con la decepción más a menudo de lo que pensamos. Distinguir entre la verdad y el engaño puede ser una tarea desafiante, pero los expertos, incluyendo psicólogos, psicoterapeutas y lectores de lenguaje corporal, sobresalen en la detección de mentiras. Mientras que las señales no verbales desempeñan un papel crucial en la identificación del engaño, las señales verbales también revelan la deshonestidad de una persona.

Repetición o Reformulación de la Pregunta

Las personas engañosas a menudo ganan tiempo repitiendo o reformulando preguntas. Esta táctica les permite recopilar sus pensamientos y fabricar mentiras convincentes.

No Usar Contracciones

Los mentirosos pueden evitar contracciones, como “no lo hice”, para sonar más formales y creíbles. Presta atención cuando alguien evita las contracciones en la conversación cotidiana.

Uso de Lenguaje Absoluto

El uso de palabras absolutas como “siempre” o “nunca” puede indicar engaño, especialmente cuando los hechos no pueden respaldar estas afirmaciones.

Enfatizar en Exceso la Honestidad

Los mentirosos a menudo enfatizan su honestidad utilizando frases como “para ser honesto” o “créeme”. Estas afirmaciones tienen como objetivo construir confianza.

Uso de Lenguaje de Calificación

Los mentirosos utilizan un lenguaje de calificación como “hasta donde yo recuerdo” para crear ambigüedad, evitando una plena responsabilidad si su engaño se descubre.

Mantener un Punto de Vista en Tercera Persona

Algunos mentirosos se distancian de las mentiras evitando pronombres de primera persona. Pueden relatar eventos como si fueran espectadores, evitando la responsabilidad.

Dar una Respuesta no Directa

Los mentirosos a menudo dan respuestas vagas o no directas para oscurecer la verdad, dejándote con más preguntas que respuestas.

Uso de Declaraciones de Generalización

Los mentirosos pueden complicar sus historias con exceso de detalle, haciendo que sus narrativas parezcan confusas e inverosímiles.

Cambiar a Modo Defensivo

Las personas engañosas pueden volverse defensivas cuando se les acusa, desviando la atención y arrojando dudas sobre el acusador.

Centrarse en Detalles Insignificantes

Algunos mentirosos se obsesionan con proporcionar detalles excesivos, a menudo contradiciéndose cuando se les pregunta más.

Hacer Referencia a Preguntas o Preguntadores Anteriores

Los mentirosos pueden hacer referencia a respuestas o preguntadores anteriores para evitar respuestas directas, minimizando el estrés y la responsabilidad.

Hablar bajo Juramento

Los mentirosos pueden declarar sus afirmaciones como verdaderas, intentando disuadir un mayor escrutinio y solidificar su credibilidad.

Culpar a la (Probablemente Deficiente) Memoria

Para evitar culpas, los mentirosos pueden atribuir inconsistencias a fallos de memoria, retratándose como víctimas de un recuerdo poco confiable.

Dar Elogios Innecesarios

Los mentirosos pueden usar halagos para influir en otros, esperando que los elogios desvíen la atención de su engaño.

Concluir con Declaraciones de Cierre

Algunos mentirosos concluyen sus respuestas con declaraciones que desalientan más preguntas, reduciendo el riesgo de exposición y la necesidad de mentiras adicionales.

Recuerda que las señales verbales por sí solas no identificarán definitivamente a un mentiroso. Combina estas pistas con señales no verbales y de lenguaje corporal para mejorar tu capacidad de detectar el engaño. Perfecciona tus habilidades y te volverás más hábil en distinguir la verdad de la falsedad en las conversaciones.